Noticias
Difundimos ideas, análisis y estudios para el desarrollo de nuestro país.

«Que todos los días sean 8 de marzo»

Editorial 8 de marzo

0:34, 8 de marzo de 2018

Estamos ante una jornada, la del próximo ocho de marzo, que esperamos y deseamos implique un antes y un después ante el permanente reto de la lucha por la igualdad de género. No es que una simple fecha resuelva las reivindicaciones, ni restituya la legitimidad de las mismas, ni siquiera que un movimiento masivo de mujeres, y también de hombres, haga que al día siguiente todo cambie, pero tenemos el presagio de conseguir  que la palabra igualdad adquiera, de una vez por todas, el protagonismo de lo cotidiano, la esencia de su significado y la implementación real de sus atributos.

 

Queremos recordar las palabras de Emmeline Pankhurst cuando decía “Si la civilización estriba en progresar hacia el futuro, ha de ser a través de la ayuda de las mujeres, mujeres liberadas de sus grilletes políticos, mujeres con plenos poderes para ejercer su voluntad en el seno de la sociedad”.

 

Ojalá las leyes no tuviesen que hablar de igualdad entre mujeres y hombres, porque fuese innecesario.

 

Ojalá no tuviesen que existir las cuotas, porque se reconociese el talento de la mujer por si misma.

 

Ojalá no tuviésemos que hablar de brecha salarial, porque fuese una realidad el concepto y el derecho de igual trabajo-igual salario.

 

Probablemente tendremos que permanecer en un movimiento continuo en esta dirección, pero es indispensable reforzar la educación, la igualdad real y efectiva debe emanar de un movimiento social que incorpore desde la escuela y de manera permanente durante toda la vida, que una mujer y un hombre tienen los mismos derechos y obligaciones y que ambos son protagonistas del avance social con el mismo grado de participación, de empoderamiento, de decisión y de responsabilidad a cualquier nivel.

 

Mujer Trabajadora (Reus, 1915)Las mujeres no deben pedir perdón por su éxito, como ocurre tan a menudo, y los hombres deben valorar, apoyar y aplaudir para construir una sociedad del cien por cien, una sociedad sin sexos, una sociedad de personas. Si cuando nacemos una mujer y un hombre nacemos iguales, no hay razón de ningún tipo, que implique diferencias a lo largo de nuestra vida.

 

Como dice la canción:

Que las verdades no tengan complejos

Que las mentiras parezcan mentira

Que no te den la razón los espejos

Que te aproveche mirar lo que miras

 

 

Trabajemos todas y todos juntos porque la Igualdad no sea sólo un concepto bonito, que sea y forme parte de nuestro ADN cotidiano. Que haga que nuestros hábitos la incorporen de una manera vital, igual que es vital respirar.

 

Que nuestro corazón lata por la igualdad, que todos los días sean ocho de marzo.

 

COMPARTIR
Volver al listado de noticias